Xistral, el monte de 1000mts más cercano (Muras)

por Merche Calvelo y Xan Ramírez

A poco más de una hora de Ferrol, se encuentra una de las cumbres obligadas para los montañeros y senderistas ferrolanos, los montes más septentrionales de Galicia, el Xistral.

Entre As Pontes, y Vilalba, ya en provincia de Lugo, en el límite de Roupar, empieza la carretera que va hacia Viveiro. En lo alto de A Gañidoira, se encuentra el desvío de otro núcleo parecido en nombre Viveiró.

Viveiró es un pequeño rueiro, con grande plaza árbol en el medio, restos de un mercado de feria una iglesia y dos casas de comidas. Es casi seguro que los que esto lean les suene Viveiró, sino por el nombre, si por ser ese sitio donde a la hora de comer ponen siete platos, y no se puede dejar nada, si no un día que tengan apetito prueben.

El senderista de todas maneras, se puede encaminar hacia la izquierda hacia el pueblo de Coruxos, donde los montañeros ferrolanos, guardan gratos recuerdos por la amabilidad de las gentes del lugar que en muchas ocasiones facilitaron actividades de todo tipo.

Después de pasar el pueblo, la pista se dirige al río, entra robles. De seguir el cauce del río se remonta un valle con profusión de acebos y robles. Pero si se cruza comienza la ascensión hacia as Penas do Seixo, donde se comienza a ver la estructura carbonífera del suelo, puesto que es uno de los lugares de Galicia con mayor presencia de turberas.

Al salir al collado la vista (si el tiempo lo permite, cosa que es raro), vuelta hacia el norte divisará el Cantábrico, y nuestra villa anterior de referencia Viveiro y su monte San Roque. Otra mole cercana a nosotros es el Cuadramón, en frontera con las tierras de Mondoñedo, y a los pies un valle que los vecinos le llaman “A Furna”.

El camino aunque, sin grandes desniveles, se hace duro por lo irregular del suelo, y en la parte alta se pueden ver “As Barreiras”, derrumbes del terreno donde se refugian los caballos salvajes. Se llega siguiendo ladera del Coto da Lagoa, a un segundo collado conocido por el Marco de Silán y no es difícil llegar desde estas altas cotas hasta la cumbre del Cuadramón, arrasada su vegetación por la inclemencia de la meteorología, muy dura por su proximidad al Cantábrico.

La cumbre del Xistral fácilmente reconocible por sus repetidores de Televisión, no es difícil empezar a verlas blancas ya con las primeras nevadas de estos días de invierno. La bajada puede hacerse por la pista del repetidor, con tino de no adentrarse en las fincas privas de ganado, que hay hacia el Viveiró, o bien siguiendo la cresta de las lomas que se alzan hacia el norte, hacia Coruxos, de nombre Parafonso. Se recomienda ahora en invierno ir abrigado, así como dedicarle todo el día que falta le hace.

Estos son los montes más septentrionales de Galicia, en ellos e juntan demasiadas cosas para ver, además de su paisaje, su poca vegetación, su enriscada orografía, además de dos manantiales importantes, del Viveiró nace el rió Landro que irá hacia Viveiro, pero también nace casi arriba del Xistral el río Eume, que recorrerá tierras Pontesas, fragas y pantanos hasta la ría de Ares.

También las turberas, restos de antigua vegetación putrefacta por la humedad y el paso de los siglos, que hace un suelo único en Europa, como así demuestran los edafólogos que han recorrido estas tierras. Pero se han topado con las llamadas -paradogicamente- energías verdes, y así un parque eólico será el nuevo paisaje que configurará y deshará las turberas de esta zona de Galicia.