 |
Huascaran |
Después de nuestra ascensión al nevado Urus y de acercarnos a la cumbre del Ishinca (200 m por debajo)intentamos la cumbre del Copa, esta vez ya un 6000.
Contratamos un cocinero y un porteador para cuatro días y subimos con
un arriero al campo base. Al día siguiente subimos con el porteador que nos
llevaba la tienda, comida y algo de ropa al campo 1 a 5200 m por un
empinado corredor, primero con roca y pedrera con escasa nieve y después solo nieve
pero con bastantes grados de inclinación ,insegura de afrontar con
nuestras grandes mochilas. Nuestro porteador resopla y le permitimos que al día
siguiente sólo venga a buscarnos a la base del corredor.
En el campo 1 hace
ya bastante viento y nos cuesta abrigar nuestra cocina para cenar.Por la
noche el viento aumenta y silva fuerte. A las dos de la mañana nos
levantamos con la tienda azotada fuertemente. No está día de montaña pero tenemos que
intentarlo. Nos ponemos todo lo que tenemos y salimos a preparar el
desayuno. Nos lleva un hora calentar algo. Se levantan nuestros vecinos, un
guía peruano y su cliente italiano, los únicos que intentaran la cumbre con
nosotros. El guía nos ha señalado vagamente el recorrido el día anterior. Nada
tiene que ver con lo que dice nuestra guía. Donde debía haber una suave
rampa hasta la cumbre, solo hay grietas y rampas de moderada a fuerte
inclinación (hasta los 45º)
Salimos con las linternas frontales y al poco debemos poner también los
pasamontañas pues se nos congela la cara. Nos adelantan el guía y el
italiano a fuerte ritmo. Nosotros vamos lentos conservando fuerzas. Los seguimos una
media hora hasta que entramos en una zona de grandes grietas donde sus
luces ya no nos orientan con precisión.
El hielo que pisamos no deja huella
de crampon y vamos a ciegas. hacemos eses entre las grietas y las más
anchas acabamos bajándolas y subiéndolas por el otro lado.
Pasamos puentes de
nieve y el pánico del principio se convierte ya en indiferencia. En la cota
5900 sale el sol y vemos con tremendo disgusto que los últimos 200 m (casi
2 horas de caminata por la lejanía de la cumbre)están cubiertos por una
espesa niebla que nos lanza algún jirón amenazante. Hacemos unas fotos con la
cámara de Nuria (la mía no ha funcionado desde que salimos de la tienda por las
bajas temperaturas) y bajamos apresuradamente perseguidos por la niebla que
empieza a descender con nosotros.
Mientras recogemos las tiendas llega el
guía y el italiano que si han hecho cumbre al conocer perfectamente el
camino. Nos confirma que hemos hecho lo correcto y que no se veía un palmo.
Aun así lo consideramos un fracaso y volvemos muy disgustados. Corredor
abajo y al campo base. Nuestro cocinero nos prepara una suculenta comida. Menos
mal ,algo positivo.
Ya en Huaraz coincidimos que tenemos que hacer la cumbre del Huascaran
como sea, para dejar bien al club. Sabemos que si vuelve a haber niebla no lo
conseguiremos. Decidimos contratar a un guía para asegurar la cumbre como
ha hecho el italiano.
Nos recomiendan a un americano, algo caro, pero un experto en rescates y
avalanchas, algo que los guías peruanos no dominan. Es muy simpático y lo
contratamos sin dudas.
Esta vez prescindiremos de cocinero y porteador y solo llevaremos un
arriero hasta el campo base a 4200 m. Hay alguna gente que ha hecho cumbre y nos da
esperanza. Sin embargo el Huascaran levanta ya nieve en su cumbre.
Al día siguiente la cumbre aparece muy nublada y subimos lentamente sin prisa
(que remedio con el peso que llevamos).También suben unos 8 alemanes con tres
guias, porteadores y muchas tiendas. Nosotros acampamos antes del campo 1 en
el limite del glaciar y ellos suben al uno. Un día más y llegamos también
al campo 1. Los alemanes han salido ya para el dos.
El Huascaran nos recibe con nieve y frío. La cumbre levanta una columna de nieve azotada por fuertes
vientos. No vemos el campo 2 tapado por una impresionante nube. Pobres
alemanes, pensamos. Junto a nosotros dos españoles, dos americanos y 6
policías peruanos¿?.
Los españoles nos cuentan que han hecho cumbre pero se les ha
hecho noche y han dormido a 6500 m en un vivac dos días antes. Por suerte
aún no había empeorado el tiempo. Llevan todo el día durmiendo agotados. Al
pasar por el campo 2 se han encontrado con el cadáver de un mejicano que parece
haber muerto por hipotermia. Unos argentinos han avisado a la policía que
ahora nos acompaña.
Llegan mas españoles con un par de guías y varios porteadores que han
contratado para que les suban las mochilas ¡hasta la cumbre!.Nos comentan
que subirán al campo 2 también al día siguiente temprano. Los americanos
bajan a Huaraz. Nuestro guía nos dice que nosotros iremos mas tarde para no
gastar energía combatiendo el frío. Nos levantamos tarde. Viento y
frio. Sorpresa: los españoles no han subido aun. Deciden esperar ante las malas condiciones. Los alemanes bajan en estampida como hormiguitas desde el campo 2 sin cumbre.
Nosotros tenemos que subir o abandonar pues se nos acaba la comida. Que
poco nos apetece.
Mi camara no funciona de nuevo y tenemos que abrigarnos con
todo lo que tenemos. El recorrido es horrible y nos damos cuenta que sin guia
habriamos dado vuelta. En el campo 2 no se ve nada y nos cuesta montar la
tienda con el viento. Nos metemos dentro y a aguantar. Nuestra unica
compañia es la del pobre mejicano.
A las cuatro de la mañana nuestro guía se levanta a mirar las condiciones
y nos confirma lo peor. No se puede subir con ese viento. Nos dice que además
hay riesgo de avalanchas. A la mañana siguiente recogemos para bajar y
llegan dos policias con la intención de bajar el cadáver. Lo bajan un poco pero
entre dos es una tarea casi imposible. Nos piden ayuda pero nuestro guia
les dice que primero son los vivos y nos tiene que bajar a nosotros.
Bajamos disgustadísimos. En el campo 1 los españoles que iban a subir al
día siguiente están recogiendo para bajar con nosotros. El tiempo empeora aun
más. Dos días de bajada y aquí estamos. Con una única cumbre y agotados.
La montaña no quiso. Otra vez será.
Un saludo a todos.
Ver proyecto del viaje